martes, 20 de julio de 2010

MATERIAL DE APOYO PARA EL DEPORTE EN VACACIONES DE INVIERNO. Julio 2010


Gracias, Señor, por el fútbol
Ficha para Encuentro de Comunidad
[1] - 2010


Objetivo del encuentro:
Reflexionar sobre los valores y amenazas presentes en el fútbol y en la práctica deportiva, y discernir conforme a la mirada del Evangelio una actitud cristiana frente al Campeonato Mundial de Fútbol.


1. AMBIENTACIÓN

Lugar: Se sugiere ambientar el lugar con un marco futbolístico: llevar balones de fútbol, armar un mural fotográfico con imágenes de partidos de fútbol, fotos de equipos y de jugadores (preferentemente de los seleccionados nacionales), afiches deportivos, tablas de posiciones, recortes de diarios, etc.

Implementos: Se recomienda que los animadores utilicen algunos elementos propios del fútbol, como un pito de árbitro para marcar los cierres de trabajo grupal u otros momentos; una tarjeta amarilla, para amonestar a los “bulliciosos” o a los “distraídos”. También se requieren papelógrafo, plumones, un equipo reproductor de audio (computador, ipod, CD o caset) y una música de campeones (se sugiere “We are the champions”, de Queen)


2. SALUDO FRATERNO


3. MOTIVACIÓN

ANIMADOR: Hoy hablaremos de un tema común en nuestra vida: del fútbol. Y también hablaremos del tema principal de nuestra comunidad: de Dios.
¿Les parece si hablamos de Dios y del fútbol?
Pues bien, pensemos que este lugar donde nos reunimos es un estadio de fútbol, y que miles de personas nos observan como público. Nosotros somos los jugadores y vamos a hacer ingreso a la cancha.
Tal como somos, con nuestras virtudes y defectos, con nuestra historia, con nuestros sueños, nos vestimos con el equipo de fútbol y seremos por 90 minutos un jugador en un estadio.
Les invitamos a salir de la sala, a formarnos con mucha solemnidad y respeto (no importa cuántos somos por equipo), a trotar ligeramente para preparar el estado físico, y cuando yo les indique, entraremos en la cancha.

(Salen las personas y se forman, para entrar en dos filas, ojalá por dos puertas distintas)


4. ENTRADA A LA CANCHA

(Se empieza a reproducir la música)

ANIMADOR: Bienvenidos futbolistas, por favor ingresen al campo de juego.

(Entran las personas y se colocan en sus puestos habituales)

(Se baja la música)

(El animador lanza al grupo las siguientes preguntas para suscitar un diálogo amplio)

ANIMADOR:

¿Qué sensación vivimos cuando entramos a la cancha?
¿Qué esperábamos de nuestro ingreso?
¿Qué nos preocupaba al entrar?
¿Qué miedos tuvimos?
¿Cómo definiríamos, en una palabra, nuestra “pose”, nuestra “actitud” al entrar?
¿Cuántos de nosotros pensamos en Dios al entrar?
¿Alguien hizo la señal de la cruz?

5. ENTRENAMIENTO: TRABAJO GRUPAL (30 minutos)

(Se invita a reunirse en grupos de tres o cuatro personas)

ANIMADOR:

Les invito a ENTRENAR en grupos. Vamos a hacer un entrenamiento, una práctica. Pero ejercitaremos esta vez nuestra imaginación, nuestro análisis crítico, nuestras ideas. Será un ENTRENAMIENTO conversado.

Pensando en lo que han sabido o visto del Mundial de Fútbol 2010, de la etapa clasificatoria, o de los partidos de fútbol en general, les invitamos a conversar sobre:

- hechos, situaciones, palabras, cercanos a Jesús y al Evangelio; y
- hechos, situaciones, palabras, alejados de Jesús y del Evangelio.

(20 min)

Por favor, escriban los dos listados y dibujen en un papelógrafo una actitud evangélica que ustedes valoren en el Mundial o en el fútbol.

(10 min)


6. PLENARIO

(Se invita a compartir los listados de valores y antivalores y a mostrar los dibujos)


7. LA PALABRA DEL PERFECTO ENTRENADOR

Motivación a la Palabra

ANIMADOR: Queremos escuchar a Jesús, el perfecto entrenador. Queremos que su Palabra guíe nuestras prácticas. Pensemos que estamos en el estadio, en el centro de la cancha, a punto de iniciar el partido. Y que el público permanece en respetuoso silencio. Pensemos que esta palabra se escucha por todos los altoparlantes del estadio. Escuchemos al Señor…

CANTO
Padre, únenos.
Padre, únenos.
Que el mundo crea en tu amor.
Padre únenos.

(Se invita a un integrante de la comunidad a proclamar Jn 17, 20-24)


† Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según San Juan

A la hora de pasar de este mundo al Padre,
Jesús levantó los ojos al cielo, y oró diciendo:
Que todos sean uno:
como Tú, Padre, estás en mí y Yo en ti,
que también ellos sean uno en nosotros,
para que el mundo crea
que Tú me enviaste.
Yo les he dado la gloria
que Tú me diste,
para que sean uno,
como nosotros somos uno
-Yo en ellos y Tú en mí-.
para que sean perfectamente uno
y el mundo conozca que Tú me has enviado
y que los has amado a ellos
como me amaste a mí.

¡Palabra del Señor!
¡Gloria y honor a Ti, Señor Jesús!

CANTO: Padre, únenos…

8. MEDITACIÓN

(Permanecen el silencio. El ANIMADOR motiva a meditar, en silencio, cómo nos llega esta palabra proclamada en el centro del campo, ante el silencio del público)


9. LA PALABRA DE LA IGLESIA


(El ANIMADOR invita a escuchar palabras de Juan Pablo II y del Cardenal Ratzinger, hoy Benedicto XVI)

ANIMADOR Escuchemos a dos grandes jugadores en el plantel que camina hacia el Señor: Juan Pablo II y Benedicto XVI. Escuchemos su palabra sobre esta pasión de multitudes.


Dijo Juan Pablo II a la UEFA en el año 2000:

“Las estructuras del fútbol están llamadas a ser un terreno de auténtica humanidad, en el que se aliente a los jóvenes a cultivar los grandes valores de la vida y a difundir por doquier las grandes virtudes que constituyen el fundamento de una digna convivencia humana, como son la tolerancia, el respeto a la dignidad humana, la paz y la fraternidad.

Queridos amigos que representáis a las Federaciones europeas, estoy seguro de que compartís mis deseos de que el fútbol constituya cada vez más un ámbito sereno, y que cada competición encarne lo que debe ser el deporte: una valoración plena del cuerpo, un sano espíritu de competición, una educación en los valores de la vida, la alegría de vivir, el juego y la fiesta.

Ojalá que el fútbol, como todo deporte, se convierta cada más en la expresión del primado del ser sobre el tener, liberándose, como acaba de observar oportunamente vuestro representante, de todo lo que le impide ser una propuesta positiva de solidaridad y fraternidad, de respeto mutuo y confrontación leal entre los hombres y las mujeres de nuestro mundo.


Dice el Cardenal Joseph Ratzinger, hoy Benedicto XVI:

“El juego tiene, sobre todo en los niños, un sentido distinto: es un entrenamiento para la vida.
A mi juicio, la fascinación por el fútbol consiste, esencialmente, en que sabe unir de forma convincente estos dos sentidos: ayuda al hombre a autodisciplinarse y le enseña a colaborar con los demás dentro de un equipo, mostrándole como puede enfrentarse con los otros de una forma noble”.

10. ¡ A JUGAR ¡

(El Animador motiva en un ejercicio alegre y esperanzador, un juego celebrativo de esta reflexión. Invita a las personas a reunirse en dúos y a pensar en su equipo ideal de fútbol)

- Inventar nombre del equipo
- Inventar lema o consigna del equipo
- Inventar un “grito de paz” del equipo (sustituye a los tradicionales “gritos de guerra”, es una consigna con rima, en favor del equipo propio y sin alusiones negativas a los rivales).

ANIMADOR:

Hemos oído la palabra del Perfecto Entrenador, y hemos escuchado a dos talentosos jugadores. Se han entonado los himnos nacionales, sólo falta el pitazo inicial y que empiece a rodar el balón.

Les invito a agruparse en parejas (dúos) y a soñar con un equipo ideal de fútbol, haciendo nuestras las palabras de Jesús y de la Iglesia.

Les pido juntarse de a dos

- Inventen un nombre para su equipo ideal y escríbanlo con letras grandes en un cartel.
- Inventen un lema o consigna para este equipo, y escríbanlo debajo del nombre.
- Inventen un “grito de paz” del equipo

(10 min.)

(Cada pareja muestra sus carteles con el nombre y el lema del equipo, al tiempo que lanza su grito de paz).

(Se aplauden y celebran las propuestas de cada dúo)


11. ORACIÓN Y DESPEDIDA

(El Animador agradece la colaboración de todos, los aportes de los grupos y parejas, y los momentos vividos en la reunión. Invita a rezar juntos la Oración del Mundial de Fútbol, y a despedirse unos de otros como jugadores al final del partido, en un apretón de manos, o un abrazo de paz). Se puede invitar a visitar el especial web de Iglesia.cl para conocer los interesantes recursos disponibles.

Oración por el Fútbol y el Deporte

Dios Padre de bondad,
te alabamos por la vida que nos regalas
y por todos los valores humanos
presentes en el fútbol y el deporte
donde reconocemos tu infinito amor.

Te bendecimos, Padre
porque nos diste el don del juego
que nos permite divertirnos y crecer
física y espiritualmente.

En Ti nos reconocemos hermanos y hermanas,
también en las competencias y torneos
porque Tú quieres que seamos uno
y que nos congreguemos en un mismo amor.

Nosotros, discípulos misioneros de tu Hijo,
le reconocemos como Camino, Verdad y Vida,
fuente de encuentro y de alegría.
En su triunfo sobre la muerte
fundamos nuestra esperanza
en la Copa definitiva y verdadera .

Bendice, Señor,
a todos los futbolistas y deportistas,
a sus familias y a quienes les apoyan.
Ayúdales a sacar el mayor bien
de su talento y espíritu de equipo.
Que sean siempre personas sanas,
honestas y solidarias.

Y a todos nosotros,
danos ánimo para jugar siempre limpio
en el fútbol y en toda la vida
para que podamos, con tu Gracia,
alcanzar el título eterno de la Vida en Ti.

Amén.



CANCIONES SUGERIDAS

- Estoy pensando en Dios
- Un millón de amigos
- Gracias a Dios



CONFERENCIA EPISCOPAL DE CHILE ÁREA PASTORAL DE COMUNICACIONES
2010
[1] Material elaborado por el Área Pastoral de Comunicaciones de la Conferencia Episcopal de Chile, 2010.

PARA NUESTROS DEPORTISTAS TRANSFIGURISTAS. Julio 2010


Padre Nuestro del deportista.

P. Antonio Diaz Tortajada


Padre nuestro que estás en el cielo y en cada rincón de la tierrasobre todo donde un hombre refleja con su cuerpo y mente sana tu imagen.Te reconocemos el Grande en el cielo y en la tierrapor todos los valores humanos presentes en el deporte.Te bendecimos por todos los deportistas,por sus familias y por quienes les apoyan.Ayúdales a sacar el mayor bien de su talento y espíritu de equipo.Padre nuestro que miras por igual a todos tus hijosa quienes ves enfrentados jugando en el mismo estadio;que no nos aislemos en nuestro egoísmo.Quisiéramos realzar tu nombreviviendo deportivamente el mensaje de aquel Monte,con limpieza de corazón, sed de justicia, misericordia y de paz.Que no usemos nunca la violencia o los puños para ganarsino las normas del reglamento que deportivamente nos dignifican.
Venga a nosotros tu reino que se nos da en el don del juegoque nos permite divertirnos y crecer física y espiritualmente.Venga a nosotros tu Reino si de verdad Dios es nuestro rey,el de la paz y el del amor y trabajamos para que Él reine en el estadio.Aleja de nosotros los reinos de la violencia,de la mentira, de la trampa y de la traición.
Hágase tu voluntad siempre y en todas partes.En los estadios y en las canchasque tus deseos no sean obstaculizadospor los hijos de la trampa y el cartón.
Danos el pan para vivir sólo el momento presenteque esté amasado con inteligencia y voluntad.Aleja de nosotros el pan de la cizañaque siembra envidia y división porque mañana puede ser tarde.
No nos dejes caer en la tentación de almacenar lo que nos diste,de acumular lo que otros necesitan,de mirar con recelo al de enfrente.Ayúdanos a eliminar la intoleranciay a construir un mundo más fraterno y solidario;un deporte que contribuya a hacer que se ame la viday que eduque para el sacrificio, el respeto y la responsabilidad,llevando a una plena valorización de toda persona humana.Que estemos dispuestos a pedir perdónpor lo que en el mundo del deporte se ha hecho o se ha omitido.Y que nuestra mirada siempre esté en el triunfo definitivodonde fundamos nuestra esperanza.
Amén

El escapulario es signo de la Maternidad Espiritual de María y debemos recordar que ella es madre de todos. JULIO 2010

Los carmelitas tienen, entre otros, el mérito de haber llevado esta advocación mariana a todos los estratos del pueblo cristiano.En el siglo XII algunos eremitas se retiraron al Monte Carmelo, con San Simón Stock.
La Virgen Santísima prometió a este santo un auxilio especial en la hora de la muerte a los miembros de la orden carmelitana y a cuantos participaran de su patrocinio llevando su santo escapulario.

Los Carmelitas han sido conocidos por su profunda devoción a la Santísima Virgen. Ellos interpretaron la nube de la visión de Elías (1 Reyes 18, 44) como un símbolo de la Virgen María Inmaculada. Ya en el siglo XIII, cinco siglos antes de la proclamación del dogma, el misal Carmelita contenía una Misa para la Inmaculada Concepción.La estrella del Mar y los CarmelitasLos marineros, antes de la edad de la electrónica, dependían de las estrellas para marcar su rumbo en el inmenso océano.

  • De aquí la analogía con La Virgen María quien como, estrella del mar, nos guía por las aguas difíciles de la vida hacia el puerto seguro que es Cristo.Por la invasión de los sarracenos, los Carmelitas se vieron obligados a abandonar el Monte Carmelo. Una antigua tradición nos dice que antes de partir se les apareció la Virgen mientras cantaban el Salve Regina y ella prometió ser para ellos su Estrella del Mar.
  • Por ese bello nombre conocían también a la Virgen porque el Monte Carmelo se alza como una estrella junto al mar.Los Carmelitas y la Virgen del Carmen se difunden por EuropaLa Virgen Inmaculada, Estrella del Mar, es la Virgen del Carmen, es decir a la que desde tiempos remotos allí se venera. Ella acompañó a los Carmelitas a medida que la orden se propagó por el mundo. A los Carmelitas se les conoce por su devoción a la Madre de Dios, ya que en ella ven el cumplimiento del ideal de Elías.


  • Incluso se le llamó: "Los hermanos de Nuestra Señora del Monte Carmelo". En su profesión religiosa se consagraban a Dios y a María, y tomaban el hábito en honor ella, como un recordatorio de que sus vidas le pertenecían a ella, y por ella, a Cristo.¿Qué es el Escapulario carmelita?Los seres humanos nos comunicamos por símbolos. Así como tenemos banderas, escudos y también uniformes que nos identifican.


  • Las comunidades religiosas llevan su hábito como signo de su consagración a Dios.Los laicos no pueden llevar hábito, pero los que desean asociarse a los religiosos en su búsqueda de la santidad pueden usar el escapulario. La Virgen dio a los Carmelitas el escapulario como un hábito miniatura que todos los devotos pueden llevar para significar su consagración a ella. Consiste en un cordón que se lleva al cuello con dos piezas pequeñas de tela color café, una sobre el pecho y la otra sobre la espalda. Se usa bajo la ropa. Junto con el rosario y la medalla milagrosa, el escapulario es uno de los mas importantes sacramentales marianos.


  • Dice San Alfonso Ligorio, doctor de la Iglesia: "Así como los hombres se enorgullecen de que otros usen su uniforme, así Nuestra Señora Madre María está satisfecha cuando sus servidores usan su escapulario como prueba de que se han dedicado a su servicio, y son miembros de la familia de la Madre de Dios."El escapulario es un sacramentalUn sacramental es un objeto religioso que la Iglesia haya aprobado como signo que nos ayuda a vivir santamente y a aumentar nuestra devoción.


  • Los sacramentales deben mover nuestros corazones a renunciar a todo pecado, incluso al venial.El escapulario, al ser un sacramental, no nos comunica gracias como hacen los sacramentos.


  • Las gracias nos vienen por nuestra respuesta de amor a Dios y de verdadera contrición del pecado, lo cual el sacramental debe motivar.¿Cómo surgió el escapulario?La palabra escapulario viene del Latín "scapulae" que significa "hombros". Originalmente era un vestido superpuesto que cae de los hombros y lo llevaban los monjes durante su trabajo. Con el tiempo se le dio el sentido de ser la cruz de cada día que, como discípulos de Cristo llevamos sobre nuestros hombros. Para los Carmelitas particularmente, pasó a expresar la dedicación especial a la Virgen Santísima y el deseo de imitar su vida de entrega a Cristo y a los demás.

Papa: dedicar las vacaciones al espíritu

MATERIAL LITURGICO PARA LOD GRUPOS DE ADULTOS MAYORES. Julio 2010



El 26 de julio 2010 la Iglesia Católica celebra la memoria de San Joaquín y Santa Ana, padres de la Virgen María y abuelos de Jesús.
GUION para la CELEBRACIÓN de la FESTIVIDAD DE SAN JOAQUÍN y SANTA ANA

DÍA de los ABUELOS.


Preparación: Hermanos: Nuestros abuelos están de fiesta. Hoy nos reunimos en esta Eucaristía para pedir la intercesión de San Joaquín y Santa Ana. Que ellos bendigan, a quienes con su presencia en sus familias, brindan sostén y experiencia llena de sabiduría. Recibimos al celebrante cantando… Escuchamos la PALABRA DE DIOS. Las personas mayores merecen gratitud y veneración. Oración de los fieles - Para que cada familia sea signo de la Iglesia fundada por Cristo.
Oremos. - Para que, unidos a la intención de nuestro, Papa Benedicto XVI, pidamos para que las familias sean garante de un patrimonio de tradiciones.
Oremos. - Para que los abuelos encuentren en sus familias el espacio de contención que necesitan.
Oremos. - Para que los abuelos sean reconocidos como una cadena de transmisión de la fe a las nuevas generaciones.
Oremos. - Para que los responsables de cubrir sus necesidades y respetar sus derechos cumplan con sus obligaciones.
Oremos. Presentación de las Ofrendas Los abuelos presentan las ofrendas de pan y vino y se acercan al altar con sus hijos y nietos entregando la dicha de ser familia. Comunión Recibamos su Cuerpo y su Sangre para ser fortalecidos en las adversidades.
* Los nietos expresan a sus abuelos su cariño y gratitud. (Se sugiere que escriban una carta para los abuelos). * El sacerdote invita a los abuelos/las a reunirse cerca del altar para impartirles la bendición. * Se pudo haber repartido la oración del Papa Benedicto XVI por los abuelos para rezarla juntos.

ORACION DE SU SANTIDAD BENEDICTO XVI. A LOS ABUELOS DEL MUNDO
Señor Jesús, tu naciste de la Virgen María, Hija de San Joaquín y Santa Ana. Mira con amor a los abuelos de todo el mundo. ¡Protégelos! Son una fuente de enriquecimiento para las familias, para la Iglesia y para toda la sociedad. ¡Sostenlos! Que cuando envejezcan sigan siendo para sus familias pilares fuertes de la fe evangélica, custodios de los nobles ideales, hogareños, tesoros vivos de sólidas tradiciones religiosas. Haz que sean maestros de sabiduría y valentía, que transmitan a generaciones futuras los frutos de su madura experiencia humana y espiritual. Señor Jesús, ayuda a las familias y a la sociedad a valorar la presencia y el papel de los abuelos. Que jamás sean ignorados o excluidos, sino que siempre encuentren respeto y amor. Ayúdales a vivir serenamente y a sentirse acogidos durante todos los años de vida que les concedas. Amén.
Benedicto XVI.

domingo, 18 de julio de 2010

CAMPAÑA DE AYUDA ECONÓMICA. RESTAURACIÓN DE LA CAPILLA Y CASA DE RETIRO EN LA ERMITA.RINCONADINA.



RESTAURACIÓN DEL SANTUARIO DE LA ERMITA CARMELITANA. RDA DE SILVA

El Viernes 16 de Julio 2010 (Fiesta de Nuestra Señora del Carmen) se dio inicio oficial a la campaña para restaurar la capilla y casa de retiro en la Ermita Carmelitana, ubica a los pies del Monte Orolonco en el Valle de Rinconada de Silva - Quinta Región Interior Cordillera, en un lugar de oración llamado tradicionalmente Baños del Parrón.


Allí se encuentra enclavado en un hermoso entorno natural cuidado por vertientes de aguas naturales, el santuario Carmelitano, y la casa de retiro, los que fueron dañados a causa del terremoto del 27 de Febrero 2010.


La ayuda se canalizará para la reparación de estos dos grandes centros de espiritualidad Transfigurista.


La ayuda económica debe estar remitida a los siguientes fono atención, en donde te indicaran como realizar los depositos bancarios solidarios:




56 - 34 - 50 11 38 (Fono red Fija de la Parroquia de Rinconada de Silva)




92483771 (Celular del Párroco de la Parroquia de Rinconada de Silva. Presbítero Padre Juan Cortés Malbran MT).




Necesitamos vuestra ayuda generosa para las reparaciones urgentes que estos lugares de oración requieren, recordando que este santuario dedicado a la Patrona de la Nación Chilena, ha de estar adecuado para las celebraciones del Bicentenario de nuestra Patria.




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HOMILIA DEL DOMINGO 18 de Julio 2010.



Material de Reflexión Dominical. Enviado por Nuestro Amigo y Hermano, el Presbítero Padre. Carmelo Hernández, quien nos la envía cada Semana desde Tenerife España.


No Pases De Largo Junto a Tu Siervo


Gén. 18, 1-10; Sal. 14; Col. 1, 24-28; Lc. 10, 38-42


Abrahán, al verlos, corrió a su encuentro desde la puerta de la tienda… si he alcanzado tu favor, no pases de largo junto a tu siervo’. Así escuchábamos el relato del Génesis. ‘Jesús mientras iba de camino entro en una aldea y una mujer llamada Marta lo recibió en su casa’, nos dice el Evangelio. Y allí, Marta y María, cada una a su manera acogen y reciben a Jesús en su casa.
Al escuchar estos dos textos se nos está sugiriendo la hermosa virtud de la acogida y de la hospitalidad. Sin hacernos demasiadas consideraciones pensamos lo hermoso que es la hospitalidad con la que podemos y tendríamos que sabernos acoger los unos a los otros y decimos que queremos ser hospitalarios y acogedores con los demás. Nos parece lo más correcto en una buena educación y lo más humano en una relación mutua entre unos y otros.
Pero si os digo a continuación que añoro aquellos tiempos en que nuestras casas estaban siempre abiertas, las puertas no se cerraban nunca, los vecinos entrábamos con toda confianza y libertad en las casas de los unos y de los otros, e igual recibíamos a cualquiera que pasara por nuestra puerta, seguro que enseguida decimos, es que eso era en otros tiempos, con los tiempos que corren ya no podemos actuar así ni tener abiertas las puertas de nuestras casas de la misma manera, ahora no sabemos de quién nos podemos fiar.
Pero, ¿queremos ser acogedores y hospitalarios sí o no? ¿Es cuestión de corrección, de educación, de humanidad o tiene que ser algo más?¿Cómo vamos a entender esa hospitalidad? No me atrevo a decir si es cuestión o no de abrir o cerrar puertas, pero creo que sí podemos constatar que hoy andamos en la vida muy llenos de desconfianzas. Serán o no serán las puertas de nuestras casas las que permanecen abiertas o cerradas, pero creo que lo que verdad tiene que interrogarnos es si es nuestro corazón el que está de alguna manera cerrado por esa desconfianza.
Sí, desconfianzas… aparecen muchas en la vida: al que no conocemos, al que nos parece forastero, al que no es de los nuestros, al que tiene la piel de otro color, al que es un inmigrante y no sabemos ni de donde viene, al que nos parece sospechoso por su aspecto, al que es de tal o cual condición… no vamos a seguir pero son tantos los ‘peros’ que vamos poniendo como murallas entre unos y otros que nos impiden o distancian nuestra relación mutua. Pienso que es bueno que nos hagamos esta reflexión a la luz de lo que la Palabra de Dios hoy nos sugiere. Pero una reflexión que tenemos que hacernos con los pies bien sobre la tierra pero con los oídos del corazón bien abiertos a lo que el Señor quiera decirnos o pedirnos.
Nos podíamos quedar en nuestra reflexión en pensar en esa acogida como una relación con Dios; Dios que viene a nosotros y al que tenemos que saber escuchar y acoger en nuestra vida. El texto del Evangelio contemplando a María a los pies de Jesús escuchándole nos puede hacer pensar en esa escucha que tenemos que saber hacer de Dios en nuestro corazón. Y muchas veces hemos querido hacer demasiadas distinciones y diferencias entre la manera de acoger Marta a Jesús en su casa y la manera de hacerlo María. No tendríamos, por supuesto, que enfrentar posturas, sino más bien conjuntar.
Por otra parte sabemos que el encuentro que Abrahán tiene con aquellos tres caminantes es un encuentro con Dios que se le manifiesta. Además de entrada el texto ha dicho ‘El Señor se apareció a Abrahán junto a la encina de Mambré’. Mucho podríamos reflexionar por ese camino.
Pero tenemos que reconocer y descubrir cómo Dios sigue viniendo al encuentro del hombre hoy, y cómo nosotros hemos de saber acogerle. Es cierto que son los Sacramentos, que será su Palabra proclamada y contenida en la Biblia; pero no olvidemos cómo Jesús nos enseña cómo también tenemos que saber descubrirle a El en los demás, porque ‘todo lo que hicisteis a uno de estos mis humildes hermanos a mi me lo hicisteis… tuve hambre… tuve sed… era forastero… estuve desnudo… enfermo y en la cárcel…’ que nos dice Jesús.
Creo que entonces sí podremos reconocer que lo que hablábamos al principio de la hospitalidad y la acogida no está tan lejos del espíritu del Evangelio. Y esa acogida y hospitalidad tiene que traducirse en muchos gestos, en muchas posturas, en muchas actitudes de las que tenemos que llenar nuestro corazón
¿Qué podemos ofrecer al que llega a las puertas de nuestra vida? Algunas veces nos puede parecer más fácil el dar cosas, aunque nos duela en ocasiones rascar nuestros bolsillos para dar de lo nuestro, sin embargo podemos preferirlo por más cómodo o menos comprometido. Nos tenemos que dar cuenta que quien llega a nosotros es una persona, quizá, es cierto, con unas necesidades materiales que podremos o no resolvérselas; pero esa persona con su vida es algo más que unas necesidades materiales.
Abrahán ofreció sombra junto al árbol de Mambré, agua y una hogaza de pan para descansar y recuperar fuerzas; Marta y María la acogida de su casa, los preparativos necesarios de una mesa servida con amor, el silencio de una escucha para que Jesús se sintiera a gusto en aquel hogar. Bien significativo todo eso para nosotros.
Por eso una verdadera acogida, un verdadero espíritu de hospitalidad tiene que pasar por la acogida a la persona, por el respeto que le manifestemos, por el tiempo que sepamos dedicarle para escucharle sin dar por sentado que ya nos sabemos sus problemas o necesidades, por ese silencio que sepamos hacer en nosotros o en nuestros pequeños problemas para atender atentamente a quien llega a nosotros, por el afecto que seamos capaces de tener en nuestro corazón y mostrarlo con nuestros gestos, con nuestra sencillez, con nuestra cercanía, por esa apertura de nuestro espíritu sea quien sea aquel con quien nos encontremos para no hacer diferencias ni distinciones a las que tan acostumbrados estamos. Es una forma de abrir las puertas de nuestra vida, de nuestro corazón para dejar que el otro llegue a nuestro lado y se pueda sentir a gusto con nosotros.
Todo eso, que podemos decir, está en un plano humano, sin embargo para nosotros desde nuestra fe se trasciende, se eleva a otros niveles y categorías. Porque en nuestra fe sabemos quien es en verdad el que llega a nosotros y al que tenemos que acoger. Es lo que antes recordábamos de lo que nos dice Jesús que todo lo que le hagamos al otro a El se lo hacemos, que toda esa acogida que estamos haciendo al hombre, es acogida que estamos haciendo a Dios que llega a nuestra vida.
‘Si he alcanzado tu favor, no pases de largo junto a tu siervo’, le pedía Abrahán a Dios que llegaba a él en el símbolo de aquellos tres personajes. Pero tendríamos que decirnos que no pasemos nosotros de largo nunca junto a ese hermano con el que nos vamos tropezando en los caminos de nuestra vida o que llega a tocar a las puertas de nuestro corazón. Que sepamos ofrecerle esa jarra de agua o ese pedazo de pan de nuestra amistad, nuestro cariño, nuestra acogida, nuestra ayuda, nuestra escucha, en una palabra, nuestro amor.