jueves, 28 de abril de 2011

AMPOLLA CON SANGRE DE SS. J.PABLO II. SERA EXPUESTA EN EL VATICANO. Abril 2011




La Oficina de Prensa de la Santa Sede informó esta mañana que los miles de fieles que lleguen al Vaticano este fin de semana para asistir a la ceremonia de beatificación del Papa Juan Pablo II podrán venerar como reliquia del futuro beato una pequeña ampolla de sangre.“La reliquia que será expuesta a la veneración de los fieles, en ocasión de la beatificación del Papa Juan Pablo II, es una pequeña ampolla de sangre, insertada en el precioso relicario que la Oficina de las Celebraciones Litúrgicas del Sumo Pontífice ha hecho preparar” para este momento solemne y entrañable, según sostiene un comunicado de la Oficina.
El texto explica que el personal médico acargo del cuidado del Papa en sus últimos días realizó extracciones de sangre para ponerla a disposición del Centro de Transfusiones del Hospital Bambino Gesú –a cargo del servicio médico papal-, en vista de una eventual transfusión.
Según detalla Radio Vaticana, “sin embargo, no se realizó ninguna transfusión y la sangre extraída quedó conservada en cuatropequeños contenedores. Dos de los cuales quedaron a disposición del secretario particular del Papa Juan Pablo II, Cardenal Dziwisz, y los otros dos han permanecido en el citado hospital, devotamente custodiados por las religiosas de este centro. Precisamente éstos son los que han sido colocados en dos relicarios”.
“Uno será presentado a la veneración de los fieles, en ocasión de la ceremonia de Beatificación, del uno de mayo, y luegose conservará en el ‘Sacrario’, a cargo de la Oficina de las Celebraciones Litúrgicas del Sumo Pontífice, junto con otras importantes reliquias. El segundo se volverá a entregar al hospital pediátrico romano Bambino Gesú, cuyas religiosas, como se ha dicho, habían custodiado esta preciosa reliquia en estos años. La sangre se encuentra en estado líquido, circunstancia que se explica por la presencia de una sustancia anticoagulante, presente en las probetas en el momento de la extracción”.


DATOS SOBRE LA BEATIFICACIÓN DE SU SANTIDAD JUAN PABLO II. Abril 2011




El vaticanista italiano del diario La Stampa, Andrea Tornielli, afirma que en el año 2005 el Papa Benedicto XVI consideró, pero finalmente declinó optar por la canonización inmediata de Juan Pablo II.
En un artículo publicado hoy, Tornielli escribe que "el Papa Ratzinger no decidió inmediatamente. Conocía bien a su predecesor y no tenía dudas sobre su santidad personal. Quiso consultar a algunos colaboradores y al final decidió derogar la espera de cinco años (antes de abrir la causa), pero no por ello obviar la beatificación".
El vaticanista comenta además que la sugerencia de la canonización inmediata fue hecha por el Cardenal Stanislaw Dziwisz, actual Arzobispo de Cracovia (Polonia) y quien fuera secretario personal de Juan Pablo II por más de 40 años.
Indica también que la propuesta para no esperar los cinco años, después de la muerte, que indica la norma para abrir una causa, fue hecha por el Cardenal eslovaco Jozef Tomko, amigo personal del Papa Juan Pablo II y Prefecto Emérito de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos.
En opinión de Tornielli, los cardenales de la curia romana habían acogido el clamor de cientos de miles de fieles que durante los funerales del Papa polaco habían repetido incesantemente: "¡Santo súbito!" (¡Santo ya!)
Tres años antes de estos acontecimientos, en junio de 2003, una discusión similar ocurrió en el Vaticano por el caso de la Madre Teresa de Calcuta. El entonces Secretario de Estado Vaticano, Cardenal Angelo Sodano, había consultado por escrito a nombre de Juan Pablo II a algunos cardenales de la curia romana para pedirles su opinión en cuanto a la canonización inmediata de la religiosa y proclamarla así santa.
La idea, dice Tornielli, "no le disgustaba al Papa Wojtyla, pero no se concretizó porque él optó por tener en cuenta las objeciones de los colaboradores consultados". Así la Madre Teresa fue beatificada en octubre de ese año y su causa de canonización sigue actualmente su curso.
El Papa Benedicto XVI beatificará al Siervo de Dios Juan Pablo II el domingo 1 de mayo en la Plaza de San Pedro en Roma, un acontecimiento histórico ya que será la primera vez en más de 10 siglos que un Pontífice eleva a los altares a su predecesor inmediato.


lunes, 25 de abril de 2011

MEDITACIÓN DEL VÍA CRUCIS. JUAN PABLO II.



La Cruz, respuesta al desgarrador grito de dolor del planeta; según el Papa
La meditación del final del Vía Crucis que no pronunció.
CIUDAD DEL VATICANO, 18 abril 2003









Publicamos las palabras que Juan Pablo II había preparado para el Vía Crucis de este Viernes Santo en el Coloseo, pero que no pronunció, pues prefirió ofrecer una meditación improvisada sobre la Cruz de Cristo, salvación para el mundo. Para los archivos de la Santa Sede, el texto preparado, es considerado como el texto leído.
1. «Adoramus Te, Christe, et benedicimus Tibi, quia per sanctam Crucem tuam redemisti mundum» (Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos, pues con tu santa Cruz redimiste al mundo»).



¡Con tu Cruz! En cada estación del Via Crucis hemos cantado esta invocación que no sólo expresa el sentido del Viernes Santo, sino también el misterio mismo de nuestra salvación. Con la Cruz, Jesús nos ha arrancado del poder de la muerte y del pecado; con la Cruz nos ha redimido y ha vuelto a abrirnos las puertas de la dicha eterna. Al final de este día de penitencia y de oración, nos quedamos en silenciosa contemplación de Dios que ha sacrificado a su Hijo, su único Hijo, por la salvación del mundo.



El Via Crucis nos ha hecho revivir la pasión de Cristo, pasión que misteriosamente continúa en nuestro tiempo y hasta el final de los tiempos.






2. ¡Cuántos hermanos y hermanas nuestros están reviviendo en su carne el drama del Calvario! ¡Qué numerosos son los "vías crucis" olvidados! Pienso en las trágicas imágenes de violencia, de guerras y de conflictos, que diariamente nos llegan desde tantos lugares; en la angustia y el dolor de individuos y de pueblos de todo continente; en la muerte por hambre y por privaciones de miles de adultos y de niños inocentes; afrenta de la dignidad humana, perpetrada por desgracias en ocasiones en nombre de Dios.¿Podemos quedar indiferentes ante este desgarrador grito de dolor que se eleva desde tantas partes del planeta?.






3. Con tu Cruz redimiste al mundo. Cuando los seres humanos callan impotentes ante estas inquietantes preguntas, la respuesta es ofrecida por la fe.



Es una respuesta presente en el mismo acontecimiento que hoy conmemoramos: la muerte de Cristo. En efecto, mientras la noche es todavía oscura, se entrevé ya en la aurora del nuevo día, el día de la resurrección. La muerte no tiene la victoria definitiva. La última palabra la tiene Dios, que resucitará al tercer día a su Hijo unigénito, inmolado por nosotros.






4. «Stabat Mater dolorosa iuxta crucem lacrimosa». A los pies de la Cruz estabas tú, Madre dolorosa, esperanza y apoyo de todos los hombres peregrinos sobre la tierra. También bajo la Cruz experimentaste el silencio y el abandono, pero tu fe no vaciló.



Virgen fiel, ayúdanos a permanecer en contemplación orante del misterio que hoy conmemoramos.



Ayúdanos a abrazar con amor a Cristo crucificado, el tesoro más precioso que el Omnipotente nos ha dado. «Adoramus Te, Christe, et benedicimus Tibi, quia per sanctam Crucem tuam redemisti mundum». Tu Cruz, Cristo, es nuestra salvación.






[Traducción del original italiano realizada por Zenit]

EL VÍA CRUCIS MONUMENTAL. ESTARA EN CHILE EL AÑO 2012. EN LA CRUZ DEL TERCER MILENIO COQUIMBO



El Vía Crucis Más Grande Del Mundo
ROMA, domingo 17 de abril de 2011 (
ZENIT.org).-






El via crucis de bronce más grande del mundo se encuentra expuesto en Roma en la ‘Via della Conciliazione’, la avenida que lleva desde ‘Castel Sant’Angelo’ hasta la basílica de San Pedro.
Son 49 estatuas expuestas en 14 estaciones, con grupos no superiores a cuatro personajes de tamaño levemente mayor que el natural.




Quien encargó la obra aquí en Italia es la municipalidad de la ciudad chilena de Coquimbo y antes de llevársela la ha prestado a Roma para exponerla durante el período de cuaresma y pascua.
Los dos artistas que le dieron expresión a las estatuas son los italianos Pasquale Nava y Giuseppe Allamprese, quienes iniciaron con los esbozos de las figuras para pasar a la escultura en arcilla, respetando la descripción de la Pasión indicada en los evangelios.
De hecho, más allá de ser una obra de bronce única por sus proporciones, lo que impresiona es la expresividad de los rostros y gestos, los cuales tocan el corazón de los pasantes.
Pero no menos increíble es la idea que un proyecto con un costo superior a los 800 mil euros --según medios locales-- no haya nacido en una rica capital de Occidente sino en el municipio de la ciudad portuaria de Coquimbo.
Allí el via crucis será puesto en el cerro El Vigía, apiñado de casas precarias y en donde se levanta ‘la Cruz del Tercer Milenio’.
De hecho, Coquimbo con esta cruz de 93 metros de altura realizada con motivo del Jubileo del 2000, había llamado la atención. El proyecto había sido presentado a Juan Pablo II el año anterior por el alcalde de dicha ciudad.
Antes de comisionar en Italia la realización del via crucis, en Coquimbo se realizó una consulta popular que obtuvo el consenso del 60 por ciento de la poblaciones y la participación de las fuerzas vivas como las organizaciones sociales y juntas vecinales.
“Lo ha encargado la municipalidad de la ciudad de Coquimbo con la colaboración de la Fundación Cruz del III milenio” explicó a Zenit el portavoz de la Domus Dei, Mariella Valdiserri, recordando que “ellos siguieron paso a paso la realización de la obra, desde los primeros esbozos dibujados en el 2002 hasta la conclusión de la misma”.
“Los bocetos del via crucis fueron aprobados personalmente por el cardenal Jorge Medina, entonces prefecto de la Congregación del Culto Divino y de la Disciplina de los Sacramentos” añadió el padre Ramón Bravo, un sacerdote que está concluyendo la tesis doctoral en Roma, que fue el consultor para la municipalidad de Coquimbo cuando se realizó la Cruz del Tercer Milenio y ahora tuvo un rol fundamental en la coordinación de la obra.
Las primeras estatuas fueron fundidas en el 2006 y ahora se llega a la conclusión de la obra con las últimas estatuas de la XV estación, las cuales están siendo terminadas. En total las 33 toneladas de bronce serán 53 estatuas de las cuales la del Cristo Resucitado ya está en Chile.
“Además de los artistas --explicó Valdiserri-- hay una serie de fases para lograr a realizare las estatuas de bronce con el sistema llamado a la cera perdida: modelado, cera, fusión, terminado, pátina, una serie de operaciones realizadas por los técnicos de la Domus Dei”. Las estatuas originales en creta al realizar el primer molde se pierden irremediablemente, por lo tanto cada obra es única.
El via crucis fue presentado el 9 de marzo en la Radio Vaticano por el alcalde Roma Gianni Alemanno y su colega chileno Oscar Pereira Tapia, y contó con la presencia de los cardenales Dario Castrillón Hoyos y Velacio De Paoli.
La exposición del via crucis en cambio fue abierta el 13 de marzo por el cardenal Francesco Monterici, archiprete de la basílica de San Paolo con la presencia del embajador de Chile ante la Santa Sede, Fernando Zegers Santa Cruz, del alcalde de Coquimbo, del diputado Pedro Velásquez y de otras autoridades.
La obra estará en Roma hasta el 29 de abril cuando será embarcada en Livorno hacia Chile, donde se inaugurará el via crucis en el 2012.
“Es un recorrido preparatorio en el tiempo de cuaresma antes de llegar al Vaticano, el corazón de la cristiandad” indicó Rosa Scanella, la portavoz de la empresa Domus Dei, que realizó la obra maestra.
Dicha sociedad que pertenece a la congregación de las Pías Discipulas del Divino Maestro, un ramo de las Paulinas.
“Déjenlo aquí en Roma, pide mucha gente” explica Scannella, precisando que “es un deseo reiterado por muchas personas a quienes atienden nuestro stand situado cerca de la via sacra, cuando saben que dejará la Ciudad Eterna para ir a Chile”.

REMEMORANZAS DEL VIERNES SANTO 2011. CIUDAD DEL VATICANO



Benedicto XVI revive en el Coliseo el drama de Jesús
En el tradicional Vía Crucis del Viernes Santo
ROMA, viernes, 22 abril 2011 (
ZENIT.org).-






Benedicto XVI revivió junto a decenas de miles de peregrinos el drama de la muerte de Jesús, en el Coliseo romano, durante la noche del Viernes Santo.




Al final del acto de piedad cristiana, desde la colina del Palatino, el pontífice invitó a los fieles que recorrieron en una noche de clima agradable las catorce estaciones de la pasión y muerte de Cristo a sumirse "en el silencio de la muerte" "del Hombre rechazado, oprimido y aplastado".
De este modo, los fieles que llevaban en su mano una vela encendida que iluminaba este lugar de suplicio en la Roma imperial, revivieron, por invitación del obispo de la ciudad eterna, "el drama de Jesús, cargado del dolor, del mal y del pecado del hombre".
El papa dirigió sus palabras con voz clara después de una larga jornada de oración, en la que horas antes había presidido la celebración de la Pasión del Señor en la Basílica de San Pedro del Vaticano.
"La Cruz no es el signo de la victoria de la muerte, del pecado y del mal, sino el signo luminoso del amor, más aún, de la inmensidad del amor de Dios, de aquello que jamás habríamos podido pedir, imaginar o esperar", aseguró.
El Via Crucis de este año tuvo por novedad a dos niños, hermanos, que leyeron en italiano la descripción de las catorce estaciones: Diletta de 10 años, y Michele de 12.
La cruz fue llevada en sucesivas estaciones por el obispo vicario del papa para la diócesis de Roma, el cardenal Agostino Vallini, una familia romana con cinco hijos (trillizos y gemelos), una familia de Etiopía, dos monjas agustinas, un franciscano de Egipto y una joven de ese mismo país, un enfermo en silla de ruedas empujado por un voluntario, y dos frailes franciscanos de la Custodia de Tierra Santa. Benedicto XVI presidió el rito de rodillas frente al Coliseo. Las estaciones del Vía Crucis avanzaron por el interior del Coliseo --el famoso anfiteatro Flavio--, continuaron por delante del Arco de Trajano y concluyeron en el Palatino.
Por primera vez en el este pontificado, las meditaciones que comentaron las estaciones fueron escritas por una mujer, sor Maria Rita Piccione, madre agustina (
http://www.zenit.org/article-39026?l=spanish).
Y una mujer, también religiosa agustina, sor Elena Manganelli, es la artista que ha creado las imágenes que ilustraron estas estaciones tanto en televisión como en el librito que se repartió entre los peregrinos con los textos.

MENSAJE DE MONSEÑOR RICARDO EZZATI. EN TIEMPO DE RESURRECCIÓN 2011



Monseñor Ricardo Ezzati presidió una solemne eucaristía en la Catedral al mediodía de este Domingo de Pascua. Previamente, visitó a niños enfermos del Hospital Roberto del Río.









Un hermoso día otoñal acompañó a los cientos de fieles que llegaron hasta la Catedral Metropolitana para celebrar la Resurrección de Jesucristo, este domingo 24 de abril. La eucaristía del mediodía fue presidida por Monseñor Ricardo Ezzati, Arzobispo de Santiago, y concelebrada por Monseñor Fernando Ramos, rector del seminario Pontificio Mayor, por Monseñor Juan Suárez, deán del Cabildo Metropolitano, entre otros sacerdotes.






Familias completas llegaron hasta el templo ubicado en el centro de la ciudad, especialmente mamás y papás con sus hijos pequeños y adolescentes. Muchos de ellos portando sus huevos y conejos de chocolate, celebrando así a Cristo Resucitado. Los cantos y la animación de la Misa estuvieron a cargo de jóvenes seminaristas.El triunfo de la vida“¡Feliz Pascua de Resurrección! Qué el Señor Resucitado llene la vida y el corazón de cada uno de ustedes abundantemente, de su paz, de su consuelo, de su gozo”. Fue el saludo inicial que Monseñor Ezzati dirigió a los fieles durante su homilía. “La resurrección del Señor es el acontecimiento más grande la historia. El acontecimiento que ha cambiado la historia del mundo.






En Jesucristo resucitado Dios Padre ha cumplido la promesa de que el hombre y la mujer ya no quedan solos y abandonados en el camino de la vida, sino que están en compañía de Cristo Resucitado”, señaló Monseñor Ezzati.“La Pascua del Señor, su resurrección, constituye la vida plena de cada uno de nosotros. Ya no hay espacio para el dolor, para la desesperanza porque el Señor se ha hecho presente en nuestra vida, en la vida de cada uno”, agregó. “Celebrar la Pascua del Señor es celebrar el amor infinito que el Señor nos tiene. Jesucristo ha cumplido el proyecto del Padre, que es un proyecto fecundo, de frutos abundantes. Por su resurrección, el Señor ha vencido la muerte y al pecado”, indicó Mons. Ezzati.“Nuestra fe-añadió- se funda en este acontecimiento del amor de Dios. Si Cristo no hubiera resucitado nuestra fe, nos recuerda San Pablo, estaría vacía de contenido. Somos cristianos porque tenemos la gracia de encontrarnos con el Señor resucitado”.






En este sentido, el Arzobispo de Santiago invitó a los fieles a transformarse en testigos y anunciadores de la resurrección de Jesucristo en el mundo que nos rodea, porque en Él encontraremos la verdadera vida. “Los cristianos estamos llamados a vivir el testimonio de una fe profunda y verdadera y estamos llamados a proclamar la verdad de Cristo resucitado” Escuchar el clamor de los que sufrenLuego de que un grupo de personas intentarán interrumpir la Santa Misa con gritos alusivos a la huelga de hambre que mantienen comuneros mapuches, Monseñor Ezzati en un tono sereno dijo que esta manifestación "es una expresión de lo que es el dolor humano o de lo que es una incomprensión que mucha gente puede sentir como sufrimiento.






Más que interrupción, yo lo interpreto como un clamor que se eleva hacia el Señor, y que realmente nosotros vivamos la Pascua también tendiendo la mano a quienes sufren". Visita a niños enfermosPrevio a la Misa de Domingo de Resurrección, Monseñor Ezzati visitó a niños enfermos internados en el Hospital Roberto del Río, en la comuna de Independencia, llevándoles una palabra de esperanza y alentándolos a tener fe en Jesús Resucitado. El Arzobispo de Santiago compartió con los niños y sus familias internados en las secciones de oncología, UCI, UTI, entre otras.






Les regaló la Biblia del niño. La visita fue acompañada por alegres cantos de un grupo de estudiantes de la pastoral de ENAC de Cáritas Chile. También, Monseñor Ezzati tuvo palabras de gratitud para el personal médico y de auxiliares que trabajan en dicho recinto.Fuente: DOP Santiago -












Santiago, 24/04/2011
Galerías Fotográficas - Domingo de Resurrección 2011

Mensaje de Benedicto XVI Pascua 2011 y bendición Urbi et Orbi


“En Tu Resurrección, Señor, Se Alegren Los Cielos y la Tierra”.