sábado, 26 de junio de 2010

HOMILIA DEL DOMINGO 27 DE JUNIO 2010



Jesús tomó la decisión de ir a Jerusalen.


1Reyes, 19, 16. 19-21; Sal 15; Gál. 5, 1. 13-18; Lc. 9, 51-62


Presbítero. Carmelo Hernández. España.

Jesús tomó la decisión de ir a Jerusalén’. Y se puso en camino. Un camino, una subida, una ascensión. Así nos lo va presentando el evangelio de Lucas. Así nos va invitando Jesús a ir con El, a ponernos en camino, a seguirle.


Eso es ser su discípulo.Pero ponernos en camino y seguirle es algo serio. Nos va explicando cómo es ese camino, sus exigencias, sus gozos y sus esperanzas, cuál es la plenitud a la que nos llama. No de cualquier manera nos ponemos en camino. Piensa en quien va a hacer un viaje; piensa en quien va a hacer una peregrinación; piensa en quien, por ejemplo ahora que estamos en el año jacobeo, se dispone a hacer el camino de Santiago. Necesitamos llevar lo esencial, liberarnos de pesos muertos que nos aten o retarden en ese caminar, conocer bien la ruta y la meta a donde vamos. Jesús nos va explicando en la ocasión de los que se ofrecen generosos a seguirle o a aquellos a los que El llama e invita, cuales son esas exigencias o esas disposiciones necesarias.


Es seguir a Jesús porque queremos ser sus discípulos o porque El nos llama a una entrega distinta, más intensa, porque nos quiere tener junto a El en su misma misión. Pero todo aquel que se llame cristiano es un discípulo que está dispuesto a seguir a su maestro.De entrada vemos que va a haber dificultades, porque envía a algunos por delante y no fueron recibidos, no fueron aceptados. ‘No los recibieron porque iban a Jerusalén’, dice el evangelista de las razones por las que aquellos samaritanos no los recibieron. Una reacción, hacer bajar fuego del cielo para castigarlos, pero Jesús se los lleva a otro lugar. No todos van a comprender el camino, o que nosotros hayamos tomado la decisión de hacer ese camino.


Pero no nos debe importar. Hay mucha gente en la sociedad que nos rodea que no termina de entender el evangelio y lo que significa el seguimiento de Jesús y nos llevan la contra o nos hacen la guerra. Aunque sintamos la tentación no nos llenemos nunca de violencia para responder a quienes no terminan de entendernos.Algunos se ofrecen voluntarios – ‘te seguiré adonde vayas’ - con una bonita disponibilidad pero esa disponibilidad exigirá un vaciamiento de sí, un desprendimiento interior pero también de otros apegos o deseos, aunque cueste. ‘Las zorras tienen madriguera, les dice Jesús, y los pájaros nido, pero el Hijo del Hombre no tiene donde reclinar su cabeza’. No seguimos a Jesús para que las cosas nos sean más fáciles o para obtener unos privilegios o unas seguridades. Ponernos en camino para seguir a Jesús es dejarnos conducir por El, por la fuerza de su Espíritu; es dejarnos hacer por la novedad del Espíritu y eso exige una generosidad y una disponibilidad total. Jesús invita, pero invita a la vida, a que tengamos vida y a que busquemos la vida, no la muerte. Es el anuncio del Reino que El nos hace y al que nos invita.


Es a construir a lo que el Señor nos llama y cuánto de bueno, de vida podemos y tenemos que hacer. Por eso nos dirá que dejemos que los muertos entierren a sus muertos. Y seguir a Jesús es entrar en un camino de libertad y de amor, como nos dice hoy la carta a los Gálatas. ‘Para vivir en libertad Cristo nos ha liberado…’ Y cuando sentimos que Cristo nos ha liberado qué felices somos, qué dicha sentimos en el alma. Por eso termina diciéndonos el apóstol que nos ha liberado para vivir en el amor. ‘Sed esclavos unos de otros por amor’. Amándonos así seremos felices y haremos felices a los demás.


Y finalmente nos quiere decir que caminemos siguiendo sus huellas siempre. Y para seguir sus huellas no podemos andar en la vida distraídos con muchas cosas, o con añoranzas de cosas que dejamos atrás, o cosas de otros tiempos. ‘El que pone la mano en el arado y sigue mirando atrás no vale para el Reino de Dios’. Tenemos que arriesgarnos, tenemos que quemar nuestras naves antiguas. Recordamos aquel hecho de la historia en que el valiente capitán y conquistador para que sus leales soldados no tuvieran la tentación cuando viniera lo difícil de volverse atrás quemó las naves. Así había que seguir siempre adelante, hacia la meta. Bueno, en la primera lectura hemos visto que Eliseo cuando el profeta le invita a seguirle, con la yunta de bueyes de su trabajo ofrece un sacrificio y da de comer a toda su gente. Así se desprendía de todo.


Así nada le ataba ya para seguir al profeta y cumplir con la misión que ahora se le encomendaba de ser profeta también.Hay ocasiones en que andamos con miedos a la hora de decidirnos por vivir con radicalidad el seguimiento de Jesús. Nos cuesta ponernos en camino con decisión. Queremos como hacernos algunas reservas por si acaso. Pero en el camino del seguimiento de Jesús no nos valen las mediocridades, las medias tintas, las añoranzas de cosas pasadas. Con El tenemos que darlo todo, darnos totalmente y con generosidad. Pero cuando nos decidimos de verdad por seguir a Jesús y nos entregamos con valentía a vivir los valores que nos enseña en el evangelio, y vivimos nuestro amor con generosidad, y nos arrancamos de nuestros apegos y egoísmos, al final sentimos la satisfacción más honda, la alegría más completa. Porque en Jesús sentimos que nuestra vida se llena de plenitud, de felicidad de la buena, de la verdadera.


Qué felices somos cuando nos damos y hacemos el bien. Decíamos que seguir el camino de Jesús no es para la muerte sino para la vida. Y El nos hace felices de verdad.Jesús se puso en camino, va delante de nosotros. Pongámonos en camino nosotros también con decisión, con valentía, con generosidad, con mucho amor. ‘Me enseñarás el sendero de la vida, me saciarás de gozo en tu presencia, de alegría perpetua a tu derecha… por eso se me alegra el corazón y se gozan mis entrañas…’ Sintamos ese gozo en el Señor.


Les comunicamos que el jueves 17 de Junio 2010,se efectuó el traslado de los venerables restos del Padre Guido y Madre Enriqueta desde el Mausoleo de los Pasionistas en Los Andes, al flamante mausoleo de los MTS en el Cementerio de El Asiento, comenzando a las 9:00 AM en el Cementerio Parroquial de Los Andes.


Oremus ad invicem Dante


Santa Misa



Este Domigo 27 del Mes de Junio 2010, se realizará una Eucaristía en el campo Santo a las 16:00 Horas.
Les Esperamos a Todos en el Cementerio de la Comunidad Cristiana del Asiento.

jueves, 24 de junio de 2010

TALLER DE ORACION DE SANACION EN RINCONADA DE SILVA


Como ya desde hace algunos meses se está haciendo una costumbre, la Parroquia “Nuestra Señora del Carmen” de Rinconada de Silva realizará su “TALLER DE ORACION DE SANACION” este viernes 25 de junio de 2010, último viernes del mes a las 18:00 hrs.

Este Taller de Oracion es dirigido por nuestro Párroco, el P. Juan Cortés Malbrán, MTS, con la colaboración de un equipo de fieles laicos, y cuenta con una gran concurrencia de fieles.

Este Taller de oración está abierto a todas aquellas personas que se sienten angustiadas o deprimidas, o necesitan fuerza para enfrentar los problemas de la vida cotidiana. Por todos ellos se hace oración de intercesión para que el Señor les regale la gracia de la sanación. Por participar en estos encuentros no se cobra ninguna cuota de admisión, es gratuito.

Este taller tiene una duracion aproximada de dos horas y se desarrolla en el marco de los pasos tradicionales de la Oración: Invocacion a Dios Espiritu Santo, Arrepentimiento, Accion de Gracias, Suplica, Alabanza, y Oracion por nuestra sanacion fisica y espirirual, es por ello que si desa asistir, debe llegar con puntualidad.

Tambien es posible adquirir al final del Encuentro cruces y medallas de la Virgen, que son posteriormente bendecidas, para solventar las necesidades del Taller que van en aumento, a medida que aumenta la concurrencia a los mismos.

Tambien se distribuye -en forma gratuita- Agua Bendita a quienes lo soliciten.
Este Taller se realiza en la Iglesia Parroquial de Rinconada de Silva todos los últimos viernes de cada mes a las 18:00 hrs. en punto (las puertas del Templo se cierran a las 18:30 para dar inicio a la Oración) .
No deje pasar esta oportunidad de tener un encuentro con Jesús, que quiere cambiar su vida.

martes, 22 de junio de 2010

CULMINACION DEL MES EN HONOR DEL SAGRADO CORAZON


Recordamos la invitacion para la SANTA MISA Y PROCESION en honor del SAGRADO CORAZON DE JESUS, el domingo 27 de junio a las 4 de la tarde en punto, en la Catedral Metropolitana de Santiago. Concluida la Misa, saldrá la Procesion hacia el Primer Monasterio de la Visitacion (Huerfanos esq Bulnes). En el frontis de dicha Iglesia (ya que el interior esta cerrado por reparaciones debidas al terremoto) se dará la Bendicion con el Santisimo.

¡NO FALTEMOS A ESTE HOMENAJE PUBLICO DE GLORIA, AMOR Y REPARACION AL CORAZON DE JESUS!

domingo, 20 de junio de 2010

HOMILIA DEL DOMINGO 20 DE JUNIO 2010.


Desde Tenerife España, Nuestro Amigo Presbítero Padre Carmelo Hernández, nos hace llegar su Reflexión acerca del Evangelio del Domingo. Te Invitamos a Leerlo y Profundizarlo durante el Transcurso de la Semana, junto a tu Sagrada Escritura.


Una Pregunta De Jesús y Una Respuesta Comprometida.
Zac. 12, 10-11; 13, 1; Sal. 62; Gál. 3, 26-29; Lc. 9, 18-24


Jesús nos hace una pregunta hoy en el evangelio que no podemos responder de cualquier manera. Sí, digo que nos hace una pregunta. A nosotros. El evangelio proclamado es Palabra que Dios nos dirige; nos dirige a nosotros reunidos aquí como comunidad que celebra y que escucha la Palabra, pero es Palabra que nos dirige también personalmente a cada uno en particular.
Cuando nosotros venimos a la celebración y escuchamos la Palabra de Dios no es simplemente escuchar unos relatos de algo sucedido en otro tiempo o una Palabra que Dios dirigió a otros en otro momento. Para nosotros es Palabra viva, Palabra que nos dirige a nosotros el Señor. Por eso digo, nos hace una pregunta que no podemos responder de cualquier manera.
Situémonos ante esa Palabra que se nos ha proclamado. Jesús está con los discípulos, ha estado orando a solas en su presencia y les hace esa pregunta: ‘¿Quién dice la gente que soy yo?’ Pero luego les dirigirá la pregunta de manera más directa a ellos: ‘Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?’
Ya hemos escuchado las respuestas. Primero la diferentes opiniones o reacciones que las gentes van teniendo ante la presencia de Jesús. Ellos en este caso lo resumen diciendo: ‘Unos que Juan Bautista, otros que Elías, otros dicen que ha vuelto a la vida uno de los antiguos profetas’.
Si recordamos el evangelio hemos ido escuchando en distintas ocasiones cómo la gente se admira de la autoridad con que Jesús habla y actúa. ‘Nadie ha hablado así… este enseñar es nuevo, con autoridad… un gran profeta ha aparecido entre nosotros…’, por recordar algunas reacciones de la gente. Y recordamos también cómo Herodes está inquieto ante la presencia y la predicación de Jesús porque se dice si es Juan que ha vuelto a aparecer, el que él había mandado matar.
Cuando Jesús les hace más directamente la pregunta a ellos sobre lo que piensan, como siempre será Pedro el primero en reaccionar. ‘Tú eres el Mesías de Dios’. Ellos habían estado más cerca de Jesús, la experiencia de vida con Jesús les había hecho penetrar más en su misterio, y aunque también surgen dudas en su interior, ahora Pedro será capaz de dar esa respuesta.
Una respuesta que tendrá sus consecuencias. Porque llegar a hacer esa afirmación, esa confesión de fe en Jesús, El viene a decirles que va a implicarles la vida totalmente. Decir que es el Mesías no es pensar simplemente con la idea que habitualmente tenían en aquellos tiempos acerca de lo que iba a realizar el Mesías, la liberación de Israel haciéndolo un pueblo grande y liberado de la opresión de pueblos extranjeros. A pesar de lo que Jesús les diga y les explique una y otra vez, todavía los veremos en vísperas de la Ascensión preguntando si ha llegado ya la hora de la futura liberación de Israel.


Les explica ahora Jesús que ‘el Hijo del Hombre tiene que padecer mucho, ser desechado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar al tercer día’. Algo que les costará entender como vemos en otros momentos del evangelio, porque ya sabemos que, como nos narra otro evangelista, Pedro querrá quitarle esas ideas a Jesús de la cabeza porque eso no le puede pasar a El.


Pero es que además Jesús les dirá que si tienen esa fe en El y quieren seguirle, mucho cambio tiene que producirse en sus corazones, a muchas cosas tienen que negarse empezando por esas maneras triunfalistas de pensar, y que además el camino de Jesús es el camino del discípulo, porque, como dirá en otro momento, el discípulo no es más que su maestro. ‘El que quiera seguirme, que se niegue a sí mismo, cargue con su cruz cada día y se venga conmigo. Porque quien quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa la salvará’.
Pero bien, hasta ahora en nuestra reflexión nos hemos situado ante el evangelio subrayando lo que entonces sucedió. Pero decíamos que la pregunta nos la hace Jesús directamente a nosotros y hemos de dar también una respuesta y no lo podemos hacer de cualquier manera. Ya sabemos también que hoy la gente tiene diferentes opiniones acerca de Jesús y del cristianismo.

Hasta muchos quieren escribir sobre Jesús para poner sus propias interpretaciones muy llenas de imaginación en muchas ocasiones y de forma novelada de manera que hasta se convierten en libros que la gente se traga de cualquier manera, porque es la novela o la película que está de moda. No es ese el camino que nosotros hemos de seguir para conocer a Jesús, para descubrir todo el misterio y grandeza de su vida y la salvación que nos ofrece.
Otros quizá sin querer llegar a tanto, sin embargo solamente se quedan en ese personaje histórico, muy bueno y muy comprometido, muy revolucionario como dicen aquellos que quieren decir que Jesús fue el primer socialista o primer comunista. Gentes que se quedan en un aspecto humano, histórico, quizá si queremos hasta ejemplarizante, pero que no van más allá para descubrir el verdadero sentido y misterio de Jesús.


Pero no vamos a quedarnos en hacer juicio de lo que otros puedan pensar, sino que tendremos que plantearnos nosotros esa pregunta de Jesús para decir en verdad que es lo que Jesús es y significa para nosotros y para nuestra vida; cuál es la experiencia de Jesús que nosotros tenemos en nuestra propia existencia. Damos por sentado que quienes estamos aquí en esta celebración queremos tener la visión de la fe. Y queremos confesar sí que Jesús ‘es el Mesías de Dios’, el Hijo del Dios vivo, nuestra vida y salvación.


Pero ya sabemos esta confesión de fe que queremos hacer en Jesús no se nos puede quedar en palabras, sino que tiene que ser una confesión de fe que hacemos con toda nuestra vida. Y hacer una confesión de fe con toda nuestra vida es aceptarle para seguirle, para vivirle. Es un meternos en El o dejar que el se introduzca en lo más hondo de nosotros para inundarnos de su vida, de su gracia y de su salvación. Como nos decía el apóstol ‘por la fe en Cristo Jesús todos sois hijos de Dios, y nos hemos incorporado a Cristo por el Bautismo para revestirnos de El’.
Nos exigirá ese seguimiento una negación de nosotros mismos, un tomar su cruz cada día. Significará vivir una vida como la de El, vivir una vida para el amor y en el amor. Significará en verdad cada día querer ser más santos, negándonos a nosotros mismos, haciendo negación y renuncia al pecado y a todo lo que nos pueda apartar de El.


Recordáis que nos dice el evangelio que cuando Jesús hizo esta pregunta a los discípulos estaba orando El en presencia de ellos. Y decíamos también que la respuesta no la podemos dar de cualquier manera. Pues yo diría que será así, desde la oración desde donde aprendamos a Jesús, desde donde podemos conocerle hondamente, y desde donde nosotros luego podremos dar esa respuesta de forma verdadera. Ahí en la intimidad de la oración podremos conocerle, pero es también desde donde tendremos la fuerza necesaria para darle esa respuesta con toda nuestra vida.