domingo, 8 de agosto de 2010

HOMILIA DEL DOMNIGO 07 DE AGOSTO 2010.


Sab. 18, 6-9;
Sal. 32;
Heb. 11, 1-2.8-19;
Lc. 12, 32-48

Material enviado desde Tenerife España. por el Presbitero Padre. Carmelo Hernández.

No temas, pequeño rebaño…’ comienza diciéndonos Jesús hoy. ‘No temas…’ podíamos decir que es una invitación pascual a la esperanza y a la alegría a pesar de tantas incertidumbres y angustias que nos pudieran afectar. Los que creemos en Jesús estamos siempre invitados a la esperanza y con un optimismo nacido de la fe nos enfrentamos a la vida.

En varios momentos del evangelio escuchamos esa invitación.Pero quizá los temores y las angustias del mundo que nos rodea nos afectan y pudieran llevarnos también a nosotros a un desencanto y desesperanza. Sin embargo hemos de escuchar aquel hermoso texto del concilio Vaticano II en el que nos decía que ‘los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de los que sufren, son los gozos y las esperanzas, tristezas y angustias de los discípulos de Cristo’.

Pero nosotros tenemos motivos de esperanza desde nuestra fe en Jesús. Por eso nunca nos podrá el temor ni la desesperanza.La carta a los Hebreos que hemos escuchado en la segunda lectura nos ofrece un hermoso testimonio haciéndonos una hermosa lectura del testimonio de los antiguos Patriarcas. ‘Por su fe, son recordados los antiguos… con fe murieron sin haber recibido lo prometido…’ pero no les faltó la esperanza. Es lo que nosotros hemos de aprender.Como decíamos son muchos los nubarrones que oscurecen la vida en los tiempos que vivimos.

Decimos que son momentos de crisis en tantos aspectos de la vida, aunque de entrada nos encandile la crisis económica con toda la secuela de pobreza y de miseria que están viviendo tantos hermanos nuestros.Pero creo que es algo más amplio y más hondo lo que sucede. Se ha perdido para muchos la esperanza y cuesta para muchos ver la salida o algún rayo de luz al final del túnel. Pero es que ha habido muchos valores que se han perdido en nuestra sociedad cuando nos acostumbramos a una vida fácil y sin sacrificio, donde la austeridad era una palabra maldita que no se quería oír, donde nadie sabía negarse nada en todos los sentidos y sólo sabíamos dejarnos llevar, donde los valores espirituales quedaban oscurecidos u ocultos desde el materialismo o sensualismo en que se vivía.Y esto nos afecta a todos y a todos puede hacernos daño. Todos podemos caer en esas redes de desesperanza, de materialismo, de ansias de confort y pasarlo bien, dejando a un lado valores importantes para la persona. Y muchas veces vemos en los cristianos señales de esa desesperanza y desilusión, de ese cansancio y de falta de ideales.

Nos parece ver negras también las cosas en el seno de la iglesia por tantos problemas en que nos vemos envueltos, por una pérdida de la religiosidad en nuestra sociedad, por la ausencia de la gente de nuestras celebraciones o por la falta de vocaciones, por citar algunas cosas.La palabra de Jesús en el evangelio ha tenido y sigue teniendo una validez total para el camino del hombre, para el camino de nuestra vida. Palabra de aliento, de ánimo y de esperanza. Palabras que nunca nos pueden llevar a la pasividad, sino todo lo contrario.

Palabras que hemos de escuchar con un corazón abierto.‘Tened ceñida la cintura y encendidas las lámparas…’ nos dice Jesús. Como el criado que espera la llegada del amo, como el dueño de casa que tiene que cuidarla y estar vigilante para que no le entre el ladrón, como el administrador que tiene que cumplir su tarea y su responsabilidad. Nos está hablando Jesús de responsabilidad y de fidelidad, de disponibilidad y generosidad, de trascendencia. Son cosas que no podemos olvidar, que hemos de tener muy presentes. Con mucha esperanza y con mucha confianza puesta totalmente en el Señor. ‘Nosotros aguardamos al Señor… es nuestro auxilio y escudo… que tu misericordia venga sobre nosotros como lo esperamos de ti’ rezábamos en el salmo.Con esa fe y esa esperanza no cabe, pues, los temores.

Seremos un pequeño rebaño, como nos llama hoy Jesús, y un rebaño pequeño y débil porque también nosotros los cristianos sentimos la debilidad en nuestra vida que muchas veces incluso llevado al pecado, pero tenemos la certeza del amor del Señor que no nos deja, no nos falla nunca. Estará siempre a nuestro lado con la fuerza de su Espíritu que nos sana, nos fortalece, nos llena de la salvación del Señor. ‘Vuestro Padre ha tenido a bien daros el Reino’, nos decía Jesús.Por eso llenamos de trascendencia nuestra vida. Y el tesoro que queremos ganar no son ganancias terrenas sino que queremos que sea ‘un tesoro inagotable en el cielo, adonde no se acercan los ladrones ni roe la polilla’. Es ese tesoro en el que queremos poner nuestro corazón.

Esperamos al Señor que viene a nuestra vida. Queremos mantener íntegra y firme nuestra fe y nuestra esperanza. Es el cimiento verdadero de nuestra vida. No nos puede faltar. Igual que Abrahán, como hemos escuchado en la segunda lectura, que por fe obedeció y se puso en camino. Por eso nos ponemos en las manos del Señor con una disponibilidad total dispuestos incluso al sacrificio, como Abrahán estuvo dispuesto a sacrificar a Isaac, el hijo de la promesa. Nos ponemos en camino, nos sentimos peregrinos, nos dejamos conducir por nuestra fe en el Señor, buscando la verdadera patria pero sin olvidar esta tierra que pisamos, en la que vivimos, con la que nos sentimos comprometidos a hacerla mejor.

Con esa fe nos enfrentamos a esa tarea y responsabilidad que tenemos también ahora en la construcción de nuestro mundo, agobiado por tantas crisis, pero que sabemos que podemos irlo transformando según esos valores del Reino de Dios en el que creemos y por el que luchamos. No nos importa el sacrificio, la entrega de nosotros mismos y el poner lo nuestro a disposición del bien de los demás con generosidad total.

Lo que nos decía Jesús en el evangelio para alcanzar el verdadero tesoro. Unos valores que tenemos que recordar y rescatar para nuestro mundo.Un mundo que tenemos que llenar de esperanza pero esperanza de la verdadera, de la trascendente, que le de auténtica profundidad a lo que hacemos y vivimos. Tenemos los pies en esta tierra pero miramos hacia arriba, más allá de lo que ahora somos y vivimos porque tenemos una esperanza que veremos cumplida en el Señor.


Publicado por Carmelo Hernández González para la semilla de cada dia

jueves, 5 de agosto de 2010

PREPARANDONOS PARA CELEBRAR LA FIESTA DE LA TRANSFIGURACION DEL SEÑOR


Cada 6 de agosto la familia transfigurista se reúne exultante de gozo para festejar el misterio que constituye su vida: la Transfiguración del Señor.
Nos alegramos en Jesús que nos comunica desde su humanidad los resplandores de su divinidad.
Nos alegramos en Pedro Santiago y Juan, testigos privilegiados de esta maravillosa experiencia.
Nos alegramos en Moisés y Elías, pues en ellos el misterio de la Transfiguración trasciende la historia, abarcándola desde su inicio hasta cuando llegue la consumación de los siglos.
Nos alegramos en el Espíritu Santo, que se hace presente en el Tabor en figura de nube luminosa que lo envuelve todo.
Nos alegramos en el Padre Celestial, que con voz potente nos invita a escuchar a su Hijo y acoger su salvación.
Nos alegramos en la Santísima Trinidad que nos hace participar de su amor y su grandeza en el Tabor.
Nos alegramos porque este misterio nos brinda un extraordinario programa de vida, con miras a tomar conciencia de nuestra vocación a la gloria. Que maravillosas enseñanzas podemos encontrar en este misterio, que maravillosa vocación es hacerlo nuestra vida...
Por eso querido lector, no quede fuera de esta alegría, únase a la alegría de la familia transfigurista, y porque no únase activamente a ella con su oración y sacrificios a través de la “Unión solidaria Transfigurante”, para participar de todas cuanto Jesús brinda a los de la Transfiguración.

CONSAGRACION A MARIA GLORIFICADA


ORACION – PROGRAMA con la que los Misioneros Transfiguristas consagran cada mañana su día a MARIA GLORIFICADA:

Santísima Virgen, Madre de Dios y Madre nuestra, Maria glorificada, inspiradora y guía de la Obra Misionera de la Transfiguración, nos consagramos para siempre a tu Corazón Inmaculado, con todo lo que somos, sin reservarnos cosa alguna.
Sea tu Corazón nuestro refugio en el que encontremos constantemente aliento a nuestra incapacidad, ‘fuerza en nuestra flaqueza y alegría en nuestras tristezas.
Consíguenos un corazón puro y desprendido, dócil al Espíritu Santo, lleno de amor abnegado, cada día más parecido y unido al Corazón Transfigurado de tu Hijo Jesús, para gloria del Padre.
Que no nos toque un Tabor sin ti ¡oh Madre nuestra!, ni un Calvario sin tu asistencia y consuelo.
Enséñanos a ser fervorosos adoradores y reparadores de Jesús Sacramentado, capaces de consolarle en su soledad y muy atentos para escucharle. Enséñanos también a unirnos al apostolado de su vida eucarística, siguiendo su ejemplo de silencio y de inmolación escondida.
Cuida y bendice a la Iglesia, al Papa, a nuestro Obispo, a toda la familia de la Transfiguración, a los llamados al sacerdocio y a la vida consagrada, y a todos los que nos has confiado.
Danos muchas y santas vocaciones, y que sean sin número las almas que salvemos.
Que seamos fieles misioneros de la Buena Nueva, siempre llenos de verdadero espíritu evangélico, hijos ardientes de la Iglesia, promotores íntegros de su unidad y anunciadores incansables de su glorificación.
Bendícenos pues, Madre Glorificada: guárdanos en tu Corazón Inmaculado, y haz que lleguemos a compartir tu gloria en la visión eterna de la Santísima Trinidad. Amén.

MENSAJES DE LA REINA DE LA PAZ EN MEDJUGORJE DURANTE EL MES DE JULIO


La Santisima Virgen María, Reina de la Paz, continua apareciendose en Medjugorje, Bosnia-Herzegovina. Les ofrecemos los mensajes dados en el mes de julio. si leemos con atención podemos darnos cuenta de que la Virgen María nos urge a centrar nuestra vida en Cristo Jesús, antes de que llegue la Gran Purificación.



Mensaje de María Reina de la Paz del 25 de julio de 2010

¡Queridos hijos! Los invito nuevamente a seguirme con alegría. Deseo guiarlos a todos a mi Hijo y vuestro Salvador. No están conscientes de que sin Él no tienen alegría, ni paz, ni futuro, ni vida eterna. Por eso, hijitos, aprovechen este tiempo de oración y abandono gozosos. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!



Mensaje del 2 de julio de 2010


Queridos hijos, mi llamado maternal, que hoy les dirijo, es un llamado a la verdad y a la vida. Mi Hijo, que es la Vida, los ama y los conoce en verdad. Para conocerse y amarse ustedes mismos deben conocer a mi Hijo, mientras que para conocer y amar a los otros deben ver a mi Hijo en ellos. Por ello, hijos míos, oren, oren para que puedan comprender y abandonarse con espíritu libre y ser completamente transformados y de este modo tener ya en la tierra el Reino de los Cielos en sus corazones. ¡Gracias!

EL DIABLO EXISTE. ENFRENTEMOSLO CON LAS ARMAS DE LA FE


Entrevista a un sacerdote de Puerto Rico que se dedica al valioso y necesario ministerio de la Oración de Liberación


El diablo existe. Está vencido, pero nos toca a todos dar la batalla con Cristo.
En palabras del sacerdote del equipo de Liberación y Sanación de la Arquidiócesis de San Juan, Padre Ricardo Hernández, “sólo la vida en Cristo es lo que libera al hombre de las asechanzas del maligno”.
De acuerdo con el Padre Ricardo, los avances de la sicología moderna provocaron que “muchos cayeran en el engaño de que toda perturbación se debía al subconsciente, manipulaciones del cerebro que no responden a ninguna realidad espiritual externa”.
Se “desatendió” el ministerio del exorcismo y se propagó una mentalidad que entendía al mal como la mera ausencia del bien, visualizando al demonio como un símbolo.
Entonces, el Papa Pablo VI, en la Audiencia del 12 de noviembre de 1975, recordó a la Iglesia que el demonio existe y es un “ser viviente, espiritual, pervertido y pervertidor. Realidad terrible. Misteriosa y temible”.
“Ignorar su existencia es sumergirse en una situación peligrosísima, porque el enemigo actúa y no tienes cómo defenderte. No te enteras que tienes un enemigo”, puntualizó el Padre Ricardo.
Para el presbítero exorcista, la “sana sicología” no excluye lo espiritual. Añadió que el protocolo para exorcismos requiere que la persona sea evaluada primero por un grupo de profesionales de la salud mental, para discernir si el comportamiento no responde a una condición siquiátrica.
De lo espiritual, definió que el demonio es un ser “que actúa más allá de las limitaciones de tiempo y espacio” y que existen agrupaciones de demonios. Comparó que, según se bendicen lugares y objetos, hay lugares “infestados” donde la presencia del mal alcanza hasta los animales, ya sea por una maldición o porque es un lugar dedicado a la práctica de pecado mortal, culto satánico o espiritismo.
“Eso hace que las personas que tengan contacto con esos objetos y que no están protegidos por una vida en gracia, puedan quedar expuestos”, afirmó.
A su vez, aclaró que los casos de posesos son bien escasos. “Lo más que se ven por ahí no son los posesos”, reiteró en referencia a las otras formas de actuar de Satanás.
La primera, es la de tentar, descrita como acción “ordinaria”. Ésa, “hasta Jesús mismo la padeció en el desierto”. La segunda, es la “extraordinaria”. En ella, existen tres niveles de “infestación personal” o acción directa sobre una persona.
En el primer nivel, definido como “opresión diabólica”, las personas parecen estar experimentando una “mala suerte” inexplicable, acompañada por experiencias nocturnas específicas. En el segundo, “obsesión demoniaca”, las personas que no tienen padecimientos mentales manifiestan oír voces o tener visiones que los incitan a cometer el mal.
“Son los que vemos en las noticias. Sobre todo, cuando son personas que nunca han mostrado este tipo de comportamiento”, continuó.
Padre Ricardo especificó que en los primeros dos niveles una oración “deprecativa” -de liberación- realizada por cualquier sacerdote, “ordinariamente será capaz de liberar a un persona”.
Mencionó que, incluso, el acto de fe en Jesucristo a través de una visita a un santuario mariano ha bastado en ciertos casos. Delimitó que sólo en el último nivel, o sea, los posesos -personas en las que el demonio toma todo el control de sus facultades- es que se realiza un exorcismo. Ahí solamente puede actuar la persona autorizada por el Obispo.
EV: ¿Cómo puede alguien llegar a estar poseído?
“Hay cinco puertas por las que el demonio puede entrar y actuar”, respondió.
La primera, cuando la persona incursiona en el ocultismo. La segunda, “una vida de pecado grave”. La tercera, “heridas emocionales no sanadas”, como por ejemplo, una persona que ha sido víctima del asesinato de un ser querido o de una violación y que, en lugar de buscar ayuda para sanar, continúa albergando las heridas en su interior. La cuarta, “herencia ancestral”, como en casos de abuelos espiritistas, cuyos hijos y nietos no buscaron de Jesús, y la quinta, “saturación del ambiente”.
“Estas son puertas que el Señor tiene el poder de cerrar”, puntualizó. Describió que la práctica frecuente de los sacramentos, es como “vivir en una especie de cápsula”, que te protege del maligno. Indicó que los fieles, privadamente y sólo sobre sí mismos y sobre su ambiente (nunca sobre los demás), pueden “invocar la Sangre de Cristo, la incursión de María y de San Miguel Arcángel”, para hallar paz cuando se sientan oprimidos con tentaciones y pensamientos violentos.
En esa línea, concluyó: “Es necesario que cada uno busque de Dios, para encontrar su propia liberación. Cristo ha vencido al pecado y a la muerte. Como decía Juan Pablo II, nos toca a nosotros hacer nuestra lucha espiritual, para con Él y en Él, también vencer el mal”.

miércoles, 4 de agosto de 2010

7 DE AGOSTO: UN DIA PARA HONRAR A PAPÁ DIOS


Recordançmos a todos los lectores de nuestro Blog que el 7 de agosto, despues de celebrar la Transfiguracion del Señor, celebramos lel dia del PADRE CELESTIAL, quiera El que algun día esta celebracion sea incorporada dentro de nuestras festividades liturgicas. Recemos esta oracion extraida de nuestra Revista"TABOR"
Oracion de Madre Eugenia Ravasio


Padre mío, que estás en los cielos, ¡como es dulce y suave saber que Tú eres mi Padre y que yo soy tu Hijo!
Sobre todo cuando está oscuro el cielo de mi alma y más pesada es mi cruz, es cuando siento la necesidad de repetirte: ¡Padre, creo en tu amor por mi!
Sí, creo que Tú para mí eres Padre en cada momento de la vida, y que yo soy tu hijo! ¡Creo que me amas con amor infinito!
Creo que velas día y noche sobre mí y que ni siquiera un cabello se cae de mi cabeza sin tu permiso!
Creo que Tú, el infinitamente sabio, haces que todo sirva para el beneficio de los que te aman: ¡y aun bajo las manos que golpean yo beso tu mano que sana!
Creo, ¡pero aumenta en mi la fe, la esperanza y la caridad!
Enséñame a ver siempre tu amor como guía en cada evento de mi vida.
Enséñame a abandonarme a Ti como un niño en los brazos de la mamá.
Padre, tu sabes todo, Tú ves todo, Tú me conoces mejor de lo que conozco yo mismo: ¡Tú puedes todo y Tú me amas!
Padre mío, dado que tu quieres que siempre recurramos a Ti, heme aquí con confianza para pedirte: con Jesús y María (exprese su petición)
Por esta intención, uniéndome a sus Sacratísimos Corazones, Te ofrezco todas mis oraciones, mis sacrificios y mortificaciones, todas mis acciones y una mayor fidelidad a mis deberes.
¡Dame la luz, la gracia y la fuerza del Espíritu Santo!
Confírmame en este Espíritu, de modo que yo no lo pierda nunca, ni lo entristezca, ni lo debilite en mí.
Padre mío, ¡es en nombre de Jesús, Tu Hijo, que lo pido! Y Tú oh Jesús, abre tu Corazón y métele adentro el mío, y con el de María ¡ofrécelo a nuestro Padre divino!... ¡Obtieneme la gracia que necesito!
Padre Divino, llama hacia Ti a todos los hombres.¡Que el mundo entero proclame tu Paternal Bondad y tu Divina Misericordia! Sé para mí un tierno Padre y protégeme por todas partes como a la pupila de tus ojos. Haz que yo siempre sea digno hijo Tuyo: ¡ten piedad de mí!

Padre Divino, dulce esperanza de nuestras almas, que Tu seas conocido, alabado y amado por todos los hombres!
¡Padre Divino, bondad infinita que se difunde sobre todos los pueblos, que tu seas conocido, alabado y amado por todos los hombres!
Padre Divino, rocío beneficioso de la humanidad, que tu seas conocido, alabado y amado por todos los hombres!

23 DE AGOSTO. RECORDEMOS A UN HOMBRE DE DIOS


Extraido del numero de Agosto de la Revista "TABOR" de los Misioneros de la Transfiguracion del Señor


La mañana del 13 de agosto de 2010, el Padre Hugo Cornelissen volvía al regazo del Padre Celestial. Se cumple un año desde esa fecha, y el recuerdo del buen Padre Hugo esta presente en el corazón de cuantos tuvimos la oportunidad de conocerlo, y poder aprender de sus enseñanzas.
El Padre Hugo vivió irradiando a Jesús, abandonado sinceramente en las manos de la Virgen María, y esforzándose diariamente en vivir como una alma pequeña que vive en las manos del Padre Celestial.
Con celo incansable nos atraía al Confesionario para darnos el perdón de Dios. Con energía profética denunciaba la sinceridad del pecado. No siempre nuestros corazones estaban abiertos a acoger el mensaje que Jesús nos hacía a través del Padre. Quería que cada familia diera a Jesús un lugar en la vida, y que fuera el primer lugar. Quería que todos pudieran comprender que el mejor camino que podemos elegir es el que nos conduce a la salvación, y que el pecado es horrible y nos conduce al infierno.
Pero ese afán no quedaba en las palabras. Inspirado en el ejemplo de San Juan Bosco impulsa los CEVAS para procurar a los niños permanecer en amistad con Dios y tener un momento sano de alegría en sus vacaciones. Viaja por todo el continente para comunicar estas verdades. Ni su salud que se desgastaba poco a poco, ni las incomodidades del momento lo detenía en ello.
Señor, ahora que Padre Hugo está a tu lado, no permitas que nos olvidemos de el, antes bien, sacude nuestros corazones con la misma intensidad con que lo hacía el en Tu Nombre. Que podamos convertirnos de verdad, para vivir como discipulos tuyos, caminando por tus caminos.